La polémica entre Café Tacvba y Spotify escaló luego de que Rubén Albarrán hiciera públicas las razones por las que la banda solicitó a Warner Music y Universal Music retirar su catálogo de la plataforma. El vocalista señaló desacuerdos éticos con la compañía de streaming, relacionados con presuntos vínculos con el financiamiento de guerras, el uso de inteligencia artificial y el bajo pago de regalías a los artistas.
Albarrán explicó que el grupo no está dispuesto a que el dinero generado por su música sea utilizado, directa o indirectamente, para apoyar acciones como conflictos armados o políticas migratorias, además de manifestar su rechazo al uso de IA que, desde su perspectiva, afecta el valor y el significado de la música.
Ante estos señalamientos, Spotify respondió públicamente asegurando que no financia ninguna guerra y aclaró que Helsing —empresa mencionada— es independiente y solo provee tecnología defensiva a Ucrania. Además, desmintió que actualmente exista publicidad del ICE en la plataforma, señalando que se trató de una campaña gubernamental difundida en múltiples medios.
“Spotify no financia la guerra. Helsing es una empresa independiente que ha estado suministrando tecnología de defensa a Ucrania. Además, actualmente no hay anuncios de ICE en Spotify; la publicidad mencionada fue parte de una campaña de reclutamiento del gobierno de los Estados Unidos que se difundió en los principales medios y plataformas”, explican.
La compañía también defendió su postura respecto a la inteligencia artificial, afirmando que sus políticas buscan proteger a los artistas humanos, y reiteró que distribuye el 70% de sus ingresos a los titulares de derechos, posicionándose como una de las plataformas que más paga en la industria musical.
Pese a la postura conciliadora de Spotify, que expresó su respeto por el legado de Café Tacvba y su deseo de seguir colaborando, Rubén Albarrán invitó a los fans a escuchar a la banda en otras plataformas o incluso a boicotear el servicio. La postura del grupo mexicano se suma a la de otros artistas internacionales como Massive Attack, Björk, Lorde y King Gizzard & the Lizard Wizard, que han manifestado preocupaciones similares.
