La escena del rock mexicano está de luto tras confirmarse el fallecimiento de Tony Méndez, guitarrista de Kerigma y figura clave en el surgimiento del movimiento rockero nacional. La noticia fue dada a conocer por el periodista Chava Rock, quien además de ser su amigo cercano, acompañó de cerca el delicado proceso de salud que atravesaba el músico en las últimas semanas.
Méndez había sido hospitalizado y sometido a una cirugía de alto riesgo, situación que llevó a su hijo Matías a solicitar apoyo económico mediante una campaña de donaciones para cubrir los gastos médicos. A pesar de los esfuerzos y de que se contemplaban nuevos estudios y posibles intervenciones, el estado del guitarrista se agravó rápidamente y ya no fue posible continuar con su recuperación.
Kerigma, banda fundada en 1984, se convirtió en uno de los proyectos más influyentes del rock mexicano de finales de los 80 y principios de los 90. Alcanzaron reconocimiento masivo con temas como “Tres lunares” y marcaron una época por su independencia y constante presencia en la radio. Además, fueron una plataforma para artistas que más tarde consolidaron grandes carreras, como Manuel Mijares y miembros de Pandora.
Tony Méndez también dejó huella fuera del escenario como impulsor de espacios fundamentales para el rock nacional. Estuvo al frente de Rockotitlán y anteriormente de La Rockola, sitios emblemáticos que ayudaron a profesionalizar la escena tras la etapa de los “hoyos funkys”, dando impulso a bandas como Caifanes, Fobia y Molotov.
Tras años de separación, Kerigma se reunió nuevamente en 2019, reconectando con nuevas generaciones y reviviendo su legado en redes y escenarios. Hoy, la partida de Tony Méndez deja un vacío profundo en la historia del rock mexicano, pero su influencia como músico, promotor y pionero seguirá viva en la memoria del público.
