El actor James Van Der Beek, icónico protagonista de la serie juvenil Dawson’s Creek, falleció este 11 de febrero de 2026 a los 48 años. Su esposa, Kimberly Van Der Beek, confirmó la noticia a través de un emotivo mensaje, informando que el intérprete murió pacíficamente en su hogar de Texas tras una valiente batalla de más de dos años contra un cáncer colorrectal en etapa 3.
Diagnosticado originalmente en 2023 y hecho público a finales de 2024, Van Der Beek utilizó sus últimos meses para concientizar sobre la detección temprana y compartir su proceso con una notable resiliencia. El actor, que dejó un legado imborrable en la cultura pop de los 90 como Dawson Leery, es recordado por sus compañeros y fans no solo por su talento en pantalla, sino por su devoción a su esposa y sus seis hijos.
Un legado que marcó a una generación
Más allá de la habitación de Dawson Leery —donde millones de adolescentes alrededor del mundo aprendieron sobre el primer amor y la melancolía—, Van Der Beek logró reinventarse con un sentido del humor único. Participó en proyectos como Don’t Trust the B—- in Apartment 23, donde interpretó una versión satírica de sí mismo, y cautivó a las audiencias más recientes en el programa Dancing with the Stars.
Sin embargo, su papel más importante fue el de padre y activista. Tras su mudanza a Texas en 2020, James se dedicó a promover un estilo de vida conectado con la naturaleza y la familia, valores que defendió hasta sus últimos días mientras visibilizaba la lucha contra el cáncer.

Reacciones en Hollywood
Las muestras de cariño no se han hecho esperar. Sus compañeros de elenco en Dawson’s Creek, incluyendo a Katie Holmes y Joshua Jackson, han expresado su profundo dolor ante la pérdida de quien fuera el eje central de la serie que los lanzó al estrellato.
“James era una luz constante. Su inteligencia y su forma de ver la vida nos inspiraron a todos desde que éramos unos niños en el set”, compartió una fuente cercana a la producción.
El mundo del espectáculo despide hoy a un actor que supo transitar de ídolo juvenil a un hombre de familia ejemplar, dejando un vacío imposible de llenar en la pantalla y en los corazones de quienes crecieron junto a él.
Descanse en paz, James Van Der Beek.

