Britney Spears volvió a generar polémica tras asegurar en redes sociales que “nunca volverá a presentarse en Estados Unidos”, y dejar entrever que su próxima aparición pública podría darse en el Reino Unido o Australia. La cantante compartió el mensaje en Instagram el jueves 8 de enero, acompañado de una imagen sentada en un escenario junto a un piano blanco.
En la publicación, la ganadora del Grammy reflexionó sobre su vida bajo los reflectores y explicó que, por “razones extremadamente sensibles”, no regresará a los escenarios en su país natal, aunque no detalló los motivos. Sin embargo, expresó su deseo de ofrecer una presentación íntima en el Reino Unido y Australia, incluso acompañada por uno de sus hijos, a quien describió como una “gran estrella”.
Hasta el momento, Spears no ha confirmado fechas ni conciertos oficiales fuera de Estados Unidos. Su última actuación en ese país ocurrió en octubre de 2018, cuando cerró su gira Piece of Me. Posteriormente, canceló su residencia Domination en Las Vegas y se alejó en gran medida de la música.
La intérprete de “Toxic” también habló sobre los videos donde aparece bailando en Instagram, asegurando que esas coreografías la ayudan a sanar emocional y físicamente. Además, reveló que quería regalar el piano de la fotografía a uno de sus hijos, Sean Preston y Jayden, fruto de su relación con Kevin Federline.
Las declaraciones llegan en medio de una etapa personal compleja para Britney, marcada por tensiones públicas con su exesposo, quien recientemente hizo polémicas declaraciones sobre su estado de salud. La cantante respondió acusándolo de “gaslighting” y de intentar beneficiarse de su dolor, mientras sus publicaciones en redes siguen generando preocupación y debate entre sus seguidores.
